Siempre había contemplado la posibilidad de que para mucha gente lo que he hecho con mi vida es un desperdicio, que tal ves no voy para ningún lado con lo que estoy haciendo, cosa que como he dicho no me importa porque quiero mi propio éxito no el que los demás piensan que es el correcto, pero siempre se espera de alguien comprensión, de tu familia, que respeten tus decisiones, lo que estás haciendo; pero esto tampoco nunca sucederá, ellos están inmersos también en el mundo del que tanto me he quejado y nunca dejarán sus prejuicios ni cambiarán la forma de ver la vida.
No sé, pero me puso muy triste el ver a mi hermana diciéndome que lo que hago no sirve para nada, que pierdo mi tiempo, que no vale nada lo que estoy haciendo; sus palabras me hirieron demasiado aún sabiendo que ella lo único que quiere en su vida es tener dinero sin importarle si esta viviendo su vida o no, solo trabajar para eso y ser feliz con eso.
Todo el mundo es igual, todos piensan diferente a mí, solo dos seres me comprenden en este mundo y son los que siempre me han escuchado y me han dicho que soy alguien muy valiosa que ha hecho cosas grandes y que mis sueños se realizarán porque soy muy humana, muy pila y juiciosa. Estoy muy triste, me duele la cabeza, el corazón y la garganta de haber llorado y de no poder llorar en estos momentos, en algunos minutos me alejaré a llorar en mi soledad y seguir pensando... en cómo demostrar que puedo hacer grandes cosas a mi manera, a lograr mis sueños y a dejarlos a todos con la boca callada para que vean que el éxito no sólo esta en la producción de dinero sino en otras cosas más importantes.
Gracias Jesús y gracias Fabian, los amo a los dos con todo mi corazón.